Todo mundo cree que el dolor existe.
Para los que han sufrido un dolor físico, ese es el mayor dolor que existe.
Para los que han sufrido una perdida de un ser querido, ese es el mayor dolor que existe.
Para los que han tenido un dolor físico y también la perdida de alguién querido, suelen decantarse por el dolor de la perdida como el mayor.
Voy expresar lo que para mi significa dolor:
Dolor es recibir una llamada de una persona que ha encontrado un animal herido y no poder decirle que le organizamos el viaje al animal y el veterinario, porque no tenemos una casa donde tenerlo después de operarlo.
Dolor es ver un animal en una perrera desnutrido detrás de unas rejas, lleno de pulgas, garrapatas y demás animalejos y no poder sacarlo de allí.
Dolor es ver como esas perreras están pagadas por las arcas municipales y estos no se preocupan de como y en qué invierten el dinero público la perrera.
Dolor es ver como hay protectoras que reciben dinero de los ayuntamientos y no tienen instalaciones adecuadas ni están suficientemente alimentados ni tienen los cuidados veterinarios que necesitan, mientras que otras se permiten tener a los animales en estados adecuados de alimentación y cuidados veterinarios correctos, eso me provoca dolor porque todo sale de las arcas públicas que no supervisan ni controlan donde va a parar el dinero de todos, para ellos los animales abandonados son una molestia y sólo les importa quitarlos de la calle para que los vecinos no se quejen, les da igual si van a un sitio u otro.
Dolor es saber que cuando alguien atropella a un galgo no se molesta en parar para saber si sigue vivo o ha muerto, y este dolor además es profundo por el poco valor que se da al animal.
En muchos casos cuando una persona atropella a un perro, avisa a las autoridades de turno para que le lean el chip y denunciar al dueño, de forma que la aseguradora del dueño le pague los arreglos de coche.
Si se atropella a un galgo o a un podenco nadie se molesta, saben que o bien no tiene chip o bien se lo han arrancado abriendole con un cuchillo el cuello donde lo tenía alojado, no hay nada que reclamar, no hay ninguna denuncia que valga para poder arreglar los daños del coche gratis.
Un galgo no vale para desde su concepción, desde su idea, desde su cultura, no merece la pena parar y ver si se le puede socorrer, excepto contadas personas que lo hacen.
Para mi dolor es saber el poco valor que se da a la vida.











