
El problema es la gran cantidad de galgos descartados por galgueros y cazadores cada año, la falta de control sobre la natalidad y tenencia de estos animales que permite a algunas personas tener entre 6 y 15 galgos al año en condiciones malas de salud y alimentación (sin vacunas, sin atención veterinaria, sin alimentación adecuada) y descartarlos al cabo del año según les sirvan o no para las carreras o la caza. Esto produce una gran cantidad de galgos abandonados en carreteras, campos y perreras, una cantidad tan grande que ninguna asociación ni todas juntas pueden palear la situación, sólo podemos poner pequeños parches recogiendo a algunos de estos perros, pero a la gran mayoría les espera la muerte.
La solución es el cambio de mentalidad, el control social, y la aplicación de leyes sobre la tenencia de animales que impidan el abandono y el maltrato. Por eso es importante lo que podamos transmitir a todos los que se acerquen a nuestra asociación, a todos los que lean nuestra web.
Y eso intentamos, hacemos todo lo posible por contaros las historias de cada perro rescatado para que os sirvan de ejemplo, para que se sepa lo que estos perros viven, para que quede claro que los rescates siempre se hacen in extremis, se rescatan perros que están en malas condiciones físicas y a los que les espera una muerte segura.
Estos son los perros que están en adopción en Galgos112, aún así, es difícil tocar la sensibilidad y la conciencia suficiente para que la gente quiera adoptar además de perros guapos y jóvenes, a los viejos, a los negros, a los enfermos, a los que tienen problemas de comportamiento, a los distantes, a los llorones, a los ‘raros’.
A pesar de que damos una descripción del perro según la información que las casas de acogida proporcionan, las exigencias de algunas personas nos sorprenden. Nosotros rescatamos, no educamos, curamos heridas, pero la rehabilitación emocional es un proceso largo que debe seguir en la casa del adoptante. La integración es responsabilidad del adoptante, porque cuando un perro se rescata lo que prevalece es la salud y se le cura, se le cuida. Pero cuando está sano, hay que educarlo, ayudarle a adaptarse a la familia, continuar la rehabilitación que comenzó en acogida.
No esperéis que entreguemos perros guapos y educados, porque lo que tenemos son perros rescatados que han pasado experiencias terribles y esperamos darle una segunda oportunidad porque ellos la merecen, y su vida empieza de nuevo, pero no son hojas en blanco, son perros que ya han vivido, con la suerte de que al no racionalizan sus experiencias, al vivir nuevas y buenas sus traumas desaparecen, poco a poco, con mucha paciencia, con muchas ganas de querer cambiar las cosas.
A todos aquellos que os plantéis adoptar os pedimos, por favor, que también os comprometáis con la causa, os invitamos a caminar juntos, a reeducar, a rehabilitar, a curar, a contener, a conseguir entre todos a cambiar las cosas.







