miércoles, 19 de octubre de 2011
FLORES
viernes, 14 de octubre de 2011
UN GALGO, UNA HISTORIA

Pruna tiene una historia detrás, otra historia como la de muchos de los galgos que son diariamente acogidos, esta historia se podría resumir en que un buen día un galguero decide que ya no es apta para cazar y como ya no le vale la abandona sin pararse a pensar si tiene más cosas que ofrecer. Pruna, para sacarle de su error iba noche tras noche a llorar a la puerta del que había sido durante tres años su hogar, era un esfuerzo inútil, aunque el galguero la escuchaba no abrió nunca más esa puerta, su egocentrismo se lo impedía, así continuó día tras día, hasta que Galgos 112 consiguió rescatarla.
Mientras eso pasaba, nuestra familia formada por cinco perros, un yako de cola roja, y una princesilla de siete años, se pasaban el poco rato que les quedaba mirando páginas webs de galgos, intentando colaborar comprando algunas de las cosas que en ellas vendían. Pronto esa manera de colaborar se iba haciendo demasiado pequeña, era el momento de dar el siguiente paso, era el momento de traer un galgo a nuestra ya poblada casa. Aprovechando una de las paseadas de galgos que había en Barcelona nos dispusimos a conocer la asociación, así que cogimos a nuestra “vieji”, nuestro yorki de 16 años, y allí nos presentamos. Pasaron pocas semanas desde aquello hasta que nos llamaron para decir que tenían una galguita que necesitaba ayuda.
Fuimos a Barcelona a buscarla, allí estaba ella, una galguita de 16 kilos y mucho miedo, había sufrido mucho todavía era demasiado pronto para que ella hubiera olvidado todo lo que sufrió. Pese a esa barrera y nuestra inexperiencia con perros maltratados hubo conexión, en un segundo habíamos decidido que seriamos alumnos, nos limitaríamos a aprender, y creednos Pruna es una gran profesora. Pruna nos está enseñando lo que es la confianza, y este esfuerzo que hacemos a su vez ayuda a Pruna a pensar que en verdad los humanos tenemos remedio.
Tuvimos que aprender a pincharla, había que controlar la leishmania que padece y ella a base de ofrecerme su cuerpo descubrimos toda la compasión que sentíamos. Entrabamos ya en el mes de Julio, cuando me hizo notar sutilmente que mi forma física estaba cayendo en picado, y así me lo hizo saber a base de romper bolsos, zapatos y cualquier otra cosa que tuviera un ligero olor a cuero, así que unos pantalones cortos y unas zapatillas de deporte obro el milagro, dejó de destrozar cosas, además de estar cogiendo una forma física espléndida, ella puesto que yo solo voy muerto de las piernas pero eso es otro tema.
A principios de agosto, nuestra confianza mutua era plena, ya nos atrevíamos a dejarla suelta por el parque. Ella estaba feliz al igual que toda nuestra familia viendo que las cosas estabas yendo tan bien, Pruna nos estaba enseñando lo que era ser libre a diario, nos lo demostraba a base de maravillosas carreras en el parque de las cuales nos dejaba ser testigos de excepción, su pelo pelirrojo, su postura perfecta y su cola haciendo de timón el cada viraje, un verdadero espectáculo de la naturaleza, pero como toda escuela aquí también hay un examen final, donde el alumno debe rendir tributo al profesor. Fue un examen sorpresa, en una de sus carreras Pruna chocó contra una farola, después de unos gritos de dolor se fue a casa, sin quejarse más, simplemente se enroscó en su camita y esperó, Mónica fue la que primero respondió, se había dado cuenta de que a Pruna le estaba bajando la temperatura, y en poco más de 10 minutos ya estábamos en el veterinario, lo que en un principio pareció un simple golpe, una ecografía nos confirmó que había un riñón partido por la mitad y una hemorragia interna, tuvieron que operarla a vida a muerte. Mónica espero durante horas a que Pruna saliera del quirófano, todo el día sin comer. Cuando salió de la operación lo primero que hizo Mónica fue abrazarla, se pasó todo el rato abrazándola, solo para que cuando Pruna despertara lo primero que viera fuera la cara de su mami, con todos los huesos doloridos Mónica espero pacientemente hasta que Pruna despertara.
Iban pasando los días y Pruna evolucionaba perfecta, tres días después parecía que ya no había dolor, y el examen aprobado, pero no, Pruna estaba preparando el examen final, ese tipo de examen que nadie quiere, el que siempre ponen cuando las fuerzas están más bajas, Pruna conjuro el golpe de la farola, con la leishmania para preparar un coctel infeccioso en el lomo de su cuerpo, empezó como un eccema pequeñito no más grande que una moneda de 10 céntimos, para acabar convirtiéndose en una piel muerta que ocupaba un tercio de su lomo, sentimos rabia, dolor pena, angustia, y miles de cosas más al ver como la piel de nuestra niña se tornaba negra, para luego comenzar a abrirse y supurarle, un líquido purulento con olor a carne podrida, cada día iba a peor y nosotros ya no sabíamos dónde buscar consuelo, pomadas, visitas al veterinario, y por fin una operación para quitarle toda la piel muerta y putrefacta. Una pelea de dos meses, que por fin da su fruto, Pruna vuelve a estar perfecta, solo le queda una cicatriz de todo aquello, y a nosotros otra muy grande y muy esperanzadora, ahora esta familia es mucho más fuerte, mucho más consciente, ahora yo también creo que hay esperanza para los humanos, ahora soy persona, y se lo debo todo a Pruna.
Solo me queda agradecer a la veterinaria Bremmen todo lo que han hecho por Pruna, ha sido la mimada de allí, y a todos mis amigos y vecinos que nos han ayudado tanto en el día a día para que Pruna vuelva a estar perfecta, gracias por vuestra desinteresada ayuda, todos vais conmigo y mi corazón ya os lleva.
Muchísimas gracias familia, por todo lo que estais haciendo por Pruna: personalmente, me quito el sombrero, y como os dije no tengo palabras para expresar todo lo que sentí el domingo cuando os vi.
Un beso muy fuerte y mil gracias por vuestra lucha en nombre de todos los que componemos esta ya gran familia que es Galgos 112
jueves, 15 de septiembre de 2011
La magia está en tus manos



viernes, 26 de agosto de 2011
LOS PODENCOS: ¿SON INVISIBLES?
Y ya no sólo porque le tengamos un cariño especial a Mel, si no porque verdaremante, los podencos se hacen más invisibles a la vista del que va pasando páginas.
Miradlos bien a los ojos
jueves, 16 de junio de 2011
Gente especial para perros necesitados
Alejandro y Lucía, dos personas estupendas que no han dudado primero en adoptar a Malena, una galguita cachorro a la que su galguero había descuidado y eso le costó perder un ojito. Y ahora a Loly, una podenca que se rescató en Sevilla totalmente desnutrida y deshidratada, casi muerta y llena de garrapatas (hicimos un llamamiento para que alguien le acogiera en Abril pero nadie se interesó por ella).
A Malena le falta un ojo, pero es una perra sana y fuerte que está creciendo feliz con ellos. Pero Loly es una perra que aún está muy enferma, ellos la adoptaron antes de que nosotros terminemos de recuperarla, y ahora está haciendo su tratamiento y le atienden si miramientos por el tiempo o por lo que les pueda costar su recuperación, a Loly le cortaron sus orejas, así que su aspecto físico tampoco es algo que muchos mirarían con particular interés. Pero ellos sí.
Alejandro y Lucía, como Helena y David, como Sole y Antonio y como tantos otros (que cada día son más) que se llevaron a su casa perros que aún deben recuperarse o que nunca estarán bien del todo han comprendido perfectamente de qué va lo que nosotros hacemos, lo que desde Galgos112 intentamos transmitir cada día.
Mientras unos caprichosos y desorientados devuelven a un perro sano y guapo porque ladra o porque no sabe caminar con la correa, otros adoptan perros enfermos o con problemas de conducta, porque leen nuestro mensaje, entienden la necesidad, y actúan como personas comprometidas.
Educar a un perro recién adoptado o curarlo porque está enfermo es parte del proceso de adopción, lo hemos dicho muchas veces. Pero sigue habiendo gente que prefiere mirarse el ombligo y devuelven un perro como si de una lavadora fallada se tratara.
Nos alegra saber que cada día es más la gente comprometida y a todos ellos, aunque no podamos nombrarlos porque son muchísimos, si podemos deciros gracias por escucharnos y entender de qué es de lo que estamos hablando.
domingo, 29 de mayo de 2011
Casas de acogida

Sé que se ha escrito mucho sobre ello, pero yo no voy a dejar de poner mi granito de arena.
cuando me decidí ser casa de acogida, tenía muy claro que Nácar saldría tarde o temprano hacía una casa donde la quisiesen y le dieran todo lo que necesitaba, amor, comprensión, cariño, normas, paciencia. No por ello deja de ser doloroso pensar que en poco tiempo esa cosita que has ayudado, enseñado y cuidado como si de tu propio perro se tratará se irá.
Ser casa de acogida significa sacrificio y mucho amor hacía los animales, sin estas dos pesquisas es imposible que la cosa salga bien. Sacrificio porque tu vida cambia y gira alrededor de ellos y para ellos, tu forma de ver la vida deja de tener sentido si ellos no entran en ella, tus prioridades cambian. Amor porque sin ese amor, no podrías entregar al perro que tienes en acogida, no solo amor por el que ahora ocupa ese espacio, amor por los cientos de perros que necesitan una oportunidad, un hueco, alguien que este dispuesto a luchar por ellos.
Muchos llegan rotos, por dentro y por fuera y en las casas de acogida intentan componer y alentar esa personalidad escondida por los golpes, el maltrato, el desprecio, la indiferencia....y aquí vuelve a aparecer el amor hacía los animales. porque no hay tiempo para la lastima, para el desaliento, hay que cerrar el corazón de ese dolor y hacer ver que no pasa nada y darle todo lo que ese animalito hundido, triste y descorazonado necesita.
No es fácil ser casa de acogida y no lo diré por mi, sino por las que ya llevan años luchando para darle voz a los que por desgracia no tienen y se han convertido en invisibles para esta sociedad.
Pero siempre hay cosas positivas, el ver resurgir a ese ser maravilloso, comprobar como hace dos meses no se movía de un rincón acurrucada y ahora duerme debajo de tu mesa del ordenador apoyando su cabeza en tus pies, como cuando llegas a casa, es toda alegría, y te recibe con la mejor de sus sonrisas, y tú ves esa cara de agradecimiento y de pura felicidad que se te encoge el alma, pero piensas, una más en la lista de finales felices y coges aire y ya estás pensando en el siguiente.
Gracias a todas las casas de acogida que existen y que poco a poco van surgiendo más, porque sin ellas, yo no tendría a Zar, el que tanto me ha enseñado y sin querer me ha demostrado que la felicidad muchas veces viene disfrazada en Ángeles de 4 patas que te entregan su alma y su corazón.
Rocio Heredia
Tarragona
lunes, 23 de mayo de 2011
Un ejemplo práctico de cómo recibir a un galgo que va a vivir solo
Hay que tener en cuenta que Hermes es un perro que en su casa de acogida lloraba al quedarse solo.
Queremos que con este ejemplo, los adoptantes y casas de acogida puedan hacerse a la idea de que los galgos son educables, como cualquier otro perro, sólo es que hay que tener claro lo que queremos de ellos.
Sabado, (la llegada de Hermes a su nueva casa):
Hicimos el trayecto en coche sin problemas, Hermes en seguida se relajó e hizo el viaje con la cabeza apoyada en mi pierna.
Tras 15 minutos llegamos a casa de mi madre, Laia subió a dejar las llaves del coche y Hermes y yo nos quedamos en el recibidor del edificio.
Fue entonces cuando emitió un pequeño lloro pero lo ignoré y acabó por estirarse en el suelo.
Nos pusimos en marcha los cuatro: Hermes, Xavi, Laia y yo.
Caminamos desde la Monumental hasta Sants: un buen primer paseo para estirar esas patas tan largas!
Caminó muy bien, no tiró de la correa en ningún momento ni se asustó por nada.
Nos fuimos pasando la correa entres los tres en diferentes momentos y con todos se comportó igual.
Hicimos una primera parada a mitad de camino y bebió un poco de agua del comedero.
Al llegar al parque del Escorxador hicimos otra parada, bebió algo más de agua y de ahí no paramos hasta llegar a la Plaza de Huesca que está junto a nuestra casa.
Nos paramos en una terraza a comer algo (nosotros también necesitábamos recuperar fuerzas) y Hermes acabó dormitando a nuestros pies.
De ahí para casa: Lo primero que hicimos fue presentarle su cama (media galletita de premio al meterse dentro) y luego el resto de habitaciones por las que podrá transitar sin problemas. Acabamos de nuevo el "paseo" por la casa en el primer punto (otra media galletita por meterse de nuevo en la cama) y entonces le soltamos la correa.
Hermes se puso a olisquear toda la casa y nostros empezamos a hacer "vida normal" como si él no estuviese.
Cuando no dejó un sólo rincón por explorar, se metió solito en la cama y se quedó allí durmiendo, suspirando y roncando desde las 14:15 hasta las 16:30 más o menos.
Mientras él dormía en el comedor pequeño, nosotros comimos en el grande.
Cuando se despertó le pusimos algo de comida en el cuenco, pero no le hizo mucho caso y entonces nostros decidimos que era el momento de hacer la primera prueba: Nos fuimos a comprar al Caprabo durante 20 minutos.
Antes habíamos seguido una de las pautas del blog:
- Ignorar al animal unos 10 minutos antes de marcharse (repetir el proceso al volver)
Al llegar al edificio subimos con cuidado las escaleras para ver si lo escuchábamos llorar pero no oimos nada.
Cuando abrimos la puerta estaba en el comedor grande, pero como te he dicho lo ignoramos y empezamos a guardar la compra en su sitio.
Todavía no había tocado la comida, pero poco después se puso a comer y no dejó nada en el cuenco :)
A eso de las 18:15 nos fuimos a dar otro paseo: tocaba presentarle a los padres de Laia!
Mi suegro, que siempre había tenido perros cuando era joven en seguida se ofreció a llevar la correa.
Como siempre, Hermes se portó de lujo y aunque había mucha gente y ruido por carretera de Sants y por los alrededores del centro comercial de las Arenas, en ningún momento hizo algún gesto brusco.
Poco después fuimos a tomar un café a la avenida Mistral y allí conoció a Biarritz, la cocker de unos amigos, con la que hizo buenas migas.
Estuvimos un rato largo en la terraza, sobretodo porque se puso a llover y no nos fuimos hasta que amainó un poco.
Primer día con nosotros y primer remojón!
Al llegar a casa, lo secamos bien con una toalla: se dejó hacer sin problemas.
Laia y yo cenamos algo y él estuvo pendiente de nosotros (más bien de la comida) pero cuando entendió que no había "nada que rascar" se metió en la cama.
La noche la pasó tranquilo y si se levantó en algún momento no nos dimos cuenta.
Domingo
Me desperté a las 07:30 de la mañana, y bajamos los dos a dar una vuelta por el barrio.
No había casi nadie por la calle así que caminos tranquilos.
Hermes de tanto en tanto, miraba hacia los árboles como intendando averiguar dónde se escondían los pajarillos del parque de la España Industrial.
Al llegar a casa le pusimos las pipetas de Advantix que compramos el día anteriror (por cierto, Hermes pesa exactamente 27,4 kilos)
Laia y yo nos duchamos volvimos a ignorarlo y bajamos a desayunar al bar de la esquina.
Estuvimos fuera otros 20 o 25 minutos.
Al volver nos encotramos en la puerta de la calle a uno de los vecinos.
Cuando entramos en el edificio pudimos oir a Hermes lloriquear un poco, pero no podíamos saber si lo había estado haciendo desde que nos fuimos o tal vez porque había escuchado el ruido que había hecho nuestro vecino al bajar a la calle.
En todo caso, entramos a casa como siempre: ni caso y a lo nuestro.
Estuvimos una media hora en casa poniendo lavadoras y lavando platos.
Abrimos el balcón y mientras yo miraba dos o tres cosas en el ordenador junto a la ventana, Laia y Hermes se pusieron a tomar el sol tranquilamente.
Dejamos pasar unos 20 minutos y entonces nos pusimos en marcha: desde Sants hasta el parque de la Cuidadela para conocer a mi madre y a LLuna, la mestizo de Teckel, con la que también se llevó bien.
Mi madre estaba encantada con Hermes!
Subimos todo paseo de San Juan y fuimos a descansar del paseo a otra terraza.
Hermes en seguida se puso a dormitar :)
Cuando todos estuvimos descansados volvimos para casa: otra vez desde la Monumental hasta Sants!
Llegamos a casa y nos pusimos a comer. Primero nostros y luego Hermes.
Tras reposar la comida estirados en el sofá, decidimos hacer la tercera prueba: esta vez nos marchamos una hora y cuarto.
Siempre que nos preparamos para irnos, aunque lo ignoremos, Hermes parece notarlo pero seguimos actuando de la misma manera.
Al volver estuvimos un rato esperando en la escalera sin hacer ruido y no le oirmos llorar :)
Pasaron 20 minutos hasta que nos fuimos a dar otro paseo: esta vez a Montjuich.
Todo muy bien salvo cuando avistó un gato. Hermes hizo además de salir disparado pero como lo tenía bien sujeto no pasó nada aunque nos quedó claro que los gatos no son de su agrado.
Cuando estábamos por volver a casa (tras otra hora y media de paseo) Hermes hizo caca en un árbol, era muy floja, casi diarrea!
Laia y yo nos miramos con cara de circunstancias y al llegar a casa le preparamos algo de arroz blanco con algo de pechuga de pavo.
Se lo comió sin rechistar :)
Nostros también cenamos y los tres nos fuimos a dormir.
Lunes
Como te dijimos, Hermes estará sólo hasta las 14:30 15:00.
Eso es posible porque yo entro a trabajar a las 7 de la mañana y salgo a las 14:00.
Lo que significa que me levanto a las 05:30 05:45 de la mañana para realizar mi rutina diaria: ducharme y desayunar.
Cuando ha visto que me despertaba, Hermes me ha mirado desde su cama con los ojos medio abiertos y se ha tapado la cara con las patas: casi me muero de risa.
Como yo era el primero en salir de casa, no le he hecho caso en ningún momento.
Al salir, Hermes se ha intentado colar por la puerta pero lo he cogido del collar y lo he metido en casa.
He cerrado la puerta y no le he oido quejarse.
Laia se ha puesto en marcha y tras haberse duchado y desayunar lo ha bajado a dar un paseo de 40 minutos.
Luego me ha dicho que ha llegado a casa, le ha dado de comer arroz mezclado con pienso (la caca de esta mañana era normal) ha recogido la ropa del tendedero y le ha dejado un hueso de cuero prensado junto a su cama.
Me ha dicho que cuando ha salido de casa Hermes parecía tranquilo.
De todas formas ayer por la tarde avisamos a nuestros vecinos de planta que habíamos adoptado a Hermes y que era posible que durante unos días al quedarse sólo, el animal se mostrase algo inquieto.
Nos dieron las gracias por avisar y nos dijeron que no había ningín problema.
Yo intentaré salir puntual del trabajo y esta tarde-noche te llamaremos para explicarte cómo ha ido el día.
Nosotros creemos que todo va a salir bien, estamos muy contentos con él (es un perrazo bueno y tranquilote) y esperamos que él lo esté también con nosotros.
Un saludo.
viernes, 6 de mayo de 2011
Galgos112 con César Millán
martes, 3 de mayo de 2011
Festejando año a año : ))
pata delantera derecha. El veterinario de urgencias lo vendó y
aconsejó reposo y tranquilidad.
Ayer, 2 de mayo, hizo un año que recibí una llamada de Lidia. Ella
sabía que queríamos acoger, y me llamó y me dijo "Tenemos una perra
que está en acogida pero tiene que salir de allí debido a unos
problemas personales de la chica que la tiene ahora. Se llama Harry,
es muy buena y puede vivir con gatos. No te sientas presionado,
háblalo con Esther y me decís algo". Y yo lo hablé, y mi Esther, que
es un trozo de pan, dijo que sí, y llamé a Lidia y la cosa se puso en
marcha.
Hoy, 3 de mayo, hace un año que Lidia aparcó el coche (el de Jordi,
si recuerdo bien) detrás del Eroski. Llovía, así que Lidia esperaba en
la calle y una perra negra con carita de miedo hacía lo propio en el
asiento trasero del coche. Lidia la sacó, me puso la cadena en la mano
(no llevaba collar de seguridad...), y "Harry" y yo nos fuimos a dar
un paseo bajo la lluvia. La perra se mostró recelosa pero, viéndolo
con la perspectiva de quien ya la conoce, extrañamente tranquila. A la
media hora ya había decidido llamarla Carrie, para no liarla mucho y
por la referencia a Stephen King, que sabía que a Esther le haría
gracia.
Menudo año. No sé ni por dónde empezar. Ha habido algunos momentos
malos, muchísimos buenos, unos pocos agridulces. Los que recuerdo así,
a bote pronto:
- Lo primero, Dharma no consiguió el reposo y la tranquilidad que le
aconsejaron, así que un mes y medio después hubo que quitarle
definitivamente el vendaje sin que el hueso se hubiese soldado, y
dejar que la naturaleza siguiese su curso. Supongo que tener una
hermana que, cuando os quedáis solas, se pone a dar saltos y a
morderte para provocarte a jugar no es la mejor forma de hacer reposo.
- A los cuatro días de tenerla, Carrie se soltó del collar (sí, el que
no era de seguridad) y salió corriendo detrás de un gato. Eso, a unos
cincuenta /metros de la rotonda del Eroski. Por suerte el gato fue más
listo que ella y se subió a un árbol, y ella, chica buena que es en el
fondo, después de dar dos o tres vueltas rápidas se quedó quietecita y
me dejó ponerle el collar. Todavía se me acelera el corazón cuando me
acuerdo. Naturalmente, a partir de ese momento y hasta que llegó el
nuevo collar, Dharma salió con el inseguro y Carrie con el de
seguridad, por si las moscas.
- A los pocos meses de llegar, durante un chequeo, descubrimos que
tiene una lesión cardíaca (un fallo de una válvula). Por suerte es
asintomática, y aparte de darle un suplemento con Omega-3, no hay nada
más que hacer, excepto ecocardiogramas periódicos para controlar la
evolución.
- La primera vez que intenté darle un beso en la cabeza se dio tal
susto que salió corriendo a la terraza; suerte que la puerta estaba
abierta, porque habría salido igualmente aunque estuviese cerrada.
- El día que salí unos segundos del pipican de Can Mercadé (es enorme,
y las llevo a correr) para intentar coger un perro perdido que rondaba
por allí, y Carrie se asustó tanto ante la idea de que yo me fuera que
saltó la valla sin pensárselo. Dharma, más sensata, se quedó dentro
mirándonos con cara de pena.
- La vez que aprovechó que estábamos fuera y pilló una bolsa con caca
de gato (limpiamos las bandejas diariamente, pero solo tiramos la caca
cada dos o tres días, así que la acumulo en una bolsa) que estaba en
un sitio presuntamente "inaccesible". Olvidé lo largos y listos que
son. Cuando llegamos a casa, había llevado la bolsa al salón, la había
reventado sobre el sofá, y se había comido todo el contenido (calculo
que al menos había medio kilo de cacas). Lógicamente, le había sentado
mal, así que vomitó una parte en mitad del salón, y otra sobre nuestra
CAMA. Imaginad lo agradable que es encontrarse un charco de vómito de
excrementos sobre tu colcha... La saqué a la calle, y allí se sentó
(es la única vez que he visto a un perro vomitar sentado) y echó el
resto. Im-presionante. Mi veterinario se rió mucho mientras me
recetaba el Dontral Plus para el control antiparasitario.
- La tarde que se meó sobre nuestra cama (sí, parece que cuando se
siente mal se va a la cama), y lo terminó de arreglar meándose de
nuevo en el mismo puñetero sitio a la mañana siguiente. Dos lavadoras
de sábanas en menos de doce horas :-)
- Las muchas veces que vuelve del parque con heridas, ninguna grave
pero algunas aparatosas, por jugar a lo bruto. En lo que va de año
(sí, en 2011) ya ha pasado dos periodos de tres semanas sin poder
correr esperando a que cicatrizasen los tajos que se hace. Raquel, la
veterinaria, aconsejó la última vez cambiarle el antibiótico para que
no desarrolle resistencias; con eso lo digo todo...
- Las anchoas del Cantábrico que les pispó a Jordi y Lidia mientras
hacían de niñeras cuando me fui a Vélez-Málaga.
- La primera vez que se acercó a mi mano, y la primera vez que aguantó
sin bajarse del sofá al sentarme yo en él.
- La primera vez que se subió al sofá habiendo otra persona... Nunca
le perdonaré que no fuese ni con Esther ni conmigo, sino con un amigo
de visita... :-)
- El desconsuelo de Dharma cuando llevamos a Carrie a esterilizarla, y
¡NOS LA DEJAMOS ALLÍ, PAPÁ! y su alegría cuando volvió.
- El viaje a Francia en agosto, y en particular, la pobre Carrie
empapada y temblando como una hoja bajo el toldo de un bar justo
enfrente de Notre Dame.
- Un señor del parque, bastante voluminoso, por el que simultáneamente
parece sentir miedo y atracción, así que le ladra y le menea la cola,
pero sin acercarse. Tengo la teoría de que le recuerda a su dueño
original, para lo bueno y para lo malo.
- Los lametones a Leo, y el pánico absoluto a Fibi.
- La forma en que duerme por las noches, sola en el sofá, totalmente
boca arriba, con las patas apoyadas en el respaldo y la cabeza
colgando por el borde.
- El modo en el que ha aprendido a jugar al despiste a ver si consigue
pillar la comida de los gatos cuando yo no miro.
- Aquella ocasión en que se nos tiró un gato encima en la calle y las
dos perras no sabían cómo quitarse de enmedio de miedo que tenían (y
yo, que llevaba sandalias).
- Los meses que pasé debatiéndome conmigo mismo, o mejor dicho,
convenciéndome de lo que ya sabía de antemano, hasta decidirme a hacer
oficial que se quedaba con nosotros.
Sobre todo, lo más increíble ha sido ver el cambio. Con Dharma no se
nota, porque Dharma es muy sociable y casi no tiene miedos y ya llegó
perfectamente capaz de relacionarse con cualquiera. Pero Carrie ha
evolucionado muchísimo, y aunque yo no diría que ahora confíe
plenamente (creo que eso le costará años), ya no es aquel manojo de
nervios y miedos que llegó el primer día. Ahora se relaciona con otros
perros (a lo bruto), y con la gente siempre que sea ella quien tome la
iniciativa. Sigue habiendo mucho camino por andar: todavía se lleva la
comida aparte si hay gente cerca, y cuando la abrazo lo aguanta
resignada pero con gesto intranquilo. Los movimientos bruscos la
asustan, y las peleas de los gatos también.
En resumen, no la cambiaría por nada del mundo. No voy a decir que la
quiera más que a Dharma (o a Nero, Fibi, Leo, Tara o Pusik), porque
esto no es "La decisión de Sophie"; cada uno es especial de una forma
distinta. Pero no puedo negar que me despierta una ternura que ninguno
de los otros puede igualar. Es mi negrilla, mi comecacas, mi señorita
Carrie Fisher. Mi vida es tanto más grande porque Carrie esté en
ella...
viernes, 29 de abril de 2011
Esta es la voz de las compañeras de El Albergue que rescatarona Esperanza
Ahora está ingresada en una clínica veterinaria donde estamos intentando apurar la más mínima posibilidad de sobrevivir que tenga entre la infección y la anemia que tiene y los posibles golpes recibidos. Ya que ha aguantado una agonía quién sabe cuánto tiempo hasta ser rescatada, es lo mínimo que se merece.
Queremos expresar nuestra más honda repulsa hacia el indeseable que ha sido capaz de hacer algo así a un animal vivo. Parece mentira que individuos de esa calaña vivan en nuestra misma ciudad y que nos crucemos con ellos por la calle como si fueran personas normales. Tampoco entendemos a esas otras personas que la han estado escuchando chillar pidiendo ayuda y no la han sacado de allí inmediatamente y que nos han indicado el sitio tan tranquilamente diciéndonos que “el perro ya debía de estar muerto porque ya no se escucha”.
Aprovechamos también para quejarnos ante quienes tienen competencia en que la terrible situación de tantos animales en nuestra ciudad se solucione, o por el contrario se siga perpetuando. Llevamos demasiado tiempo recibiendo avisos de animales ahorcados, tiroteados, degollados, quemados, amarrados para que mueran de hambre y sed en medio del campo, tirados vivos a la basura… y esto no va a cambiar a menos que se sensibilice a la población en el respeto hacia los animales. Seguirá ocurriendo año tras año ante la indiferencia y la pasividad de nuestras autoridades, que se limitan a hacer campañas de concienciación desde el punto de vista higiénico, en las que es cierto que piden a los ciudadanos que no abandonen a los animales, pero sólo por la suciedad que generan y por los accidentes que pudieran provocar o las enfermedades que nos puedan contagiar. Eso no tiene absolutamente nada que ver con la protección animal ni con la prevención de la crueldad y el abandono. El que tiró a la galga a la cuba lo hizo perfectamente según esa campaña.
Mientras tanto las personas que luchamos por un trato digno a los animales nos esforzamos en sensibilizar a la población con los escasos recursos de los que disponemos, pero por desgracia supone una gota en medio del océano mientras las autoridades no se impliquen en esta lucha y sigan mirando hacia otro lado.
En cuanto a los galgos en concreto, es muy lógica la situación de abandono y maltrato que sufren en nuestra tierra, y nos explicamos: mientras la sociedad condena cada vez más el maltrato al que suelen ser sometidos, y unos pocos alzamos incansablemente nuestra voz para que reciban un trato digno, desde la Administración no sólo hacen oídos sordos sino que continúan fomentando la caza con galgos y subvencionando a los galgueros, sabiendo como saben lo que ocurre en Andalucía con los miles de galgos y podencos que los galgueros desechan después de cada temporada de caza, y las inhumanas condiciones en las que muchos de esos animales se crían y malviven mientras les son útiles. Pero esto se entiende mucho mejor cuando uno se entera por ejemplo de que quien otorga las subvenciones no sólo es galguero sino que además viene ocupando puestos de relevancia en las Federaciones de Galgueros.
Es por cuestiones de esta índole por las que entendemos que en nuestra tierra no avancemos en materia de protección animal.
Por último pedimos a cada ciudadano que denuncie cada caso de maltrato o abandono de un animal del que tenga conocimiento, que proteste ante su ayuntamiento cuando considere que no está atendiendo a los animales tal y como debería según las leyes que de hecho existen para protegerlos y que exija que éstas se cumplan. Y que colaboren y apoyen a las organizaciones verdaderamente protectoras, para que con la ayuda de todos algún día podamos dejar de avergonzarnos del trato tan indigno que damos a los animales aquí, en el sur de Europa.
http://www.elalbergue.org/
Desde Galgos112 queremos agradecer a El Albergue porque es una asociación que no ha dejado de rescatar perros en estado tremendamenda lamentable sin detenerse a pensar más que en el bienestar del animal que querían ayudar.
jueves, 28 de abril de 2011
Esperanza....



Cuando han ido y han preguntado por la zona, barriada Las Portadas en Dos Hermanas, le dicen los vecinos que seguro ya se ha muerto porque ha estado chillando toda la noche y ya se ha callado.
Pero ellas la buscaron en los contenedores y en una bolsa negra con restos de poda, estaba esta galguita fría y rígida, que abrió los ojos y les miró en su agonía.
La llevaron al veterinario sin saber si podrían salvarle y ahora están luchando por ella, con suero y en reposo absoluto esta pobre perra maltratada intenta recuperarse.
Los galgueros no paran de matar, y la sociedad que les rodea, ni se molestan en rescatar a un perro que grita pidiendo ayuda desde un contenedor. ¿Quién es peor?
Hasta cuándo tenemos que soportar que se tire un perro como si de basura se tratara. ¿Quién ha tirado a esta perra? ¿Nadie? Quizás a los galgueros y sus defensores sigan diciendo que ellos no han sido, que la perra se metió sola en la bolsa de basura con los restos de poda para disimularse y suicidarse así cuando se le terminara el aire dentro del plástico.
Tengo que poner estas fotos porque si no parece que somos unos imbéciles los que vemos lo que hacen los galgueros, esto es lo que hacen los galgueros, tratar a sus perros como si fueran mierda.
No sé qué palabras elegir para decirles a las compañeras de El Albergue gracias por buscar a esta perra, por encontrarla, y por hacer todo lo posible por salvar su vida.
No me han dicho que nombre le han puesto, pero yo la llamaré Esperanza porque es lo que quiero tener hoy para que esto termine.
lunes, 25 de abril de 2011
El galgo, la soledad, los pisos…
Esta situación se ve provocada por varias razones que debemos tener en cuenta.
Estos perros nunca han tenido una familia, por tanto, su manada perruna, con la que han convivido, es todo lo que conocen, este ambiente les da seguridad y tranquilidad; la relación con los humanos es distante y de total sumisión. Al ser separados de su manada, deambulan por las carreteras, a veces solos, a veces de dos en dos, y siempre huyendo, andando sin rumbo.
Las personas que somos casas de acogida, sabemos que todos los galgos pasan por diferentes etapas, algunos no quieren salir de un rincón ni para comer o hacer sus necesidades, otros se desesperan al quedarse solos en un sitio que no conocen. Lloran, arañan las puertas, se hacen pis y caca, intentan salir por donde sea. Algunos pasan de una actitud a otra.
Estos comportamientos van cambiando con el tiempo, y la educación.
Es muy importante que cuando un galgo llega a un piso donde no hay otro animal, no se convierta en un desvalido, en un perro incapacitado, desde el primer momento debe saber que su sitio está en la casa, y es importante que se lo deje solo unos pocos minutos, al principio, pero desde el primer momento.
Los mimos y los arrumacos deben reservarse para los momentos en que el perro se porta bien, cuando está tranquilo en su cama, o cuando hace algo que queríamos que hiciera.
Es importante no hablarle ni mimarle desde el primer momento, porque estas son cosas que el galgo no necesita, lo que necesita es tranquilidad, comida y agua, y dejarle que se relaje, algo que le cuesta mucho a un perro que lleva tiempo durmiendo a medias y huyendo de todo y de todos.
Hay que evitar transmitir la ansiedad que produce el tener un perro en casa para no contagiar el ambiente y hacer sentir al perro que algo no está bien, o que hay un peligro, porque esto es lo que ellos sienten.
Entrar y salir hasta que el perro comprenda que su sitio es quedarse en casa y eso le pueda dar seguridad en vez de intranquilidad.
De lo que se trata es de entablar una relación donde el perro sepa que su seguridad está en su camita en casa y si él espera allí a su humano además recibirá comida y paseos.
Parece una nimiedad, pero la tendencia es que la ansiedad desborde a los perros y a las personas, pero esto no debe ser así si desde el primer momento ponemos las cosas en su sitio.
Esto tampoco quiere decir que el galgo no tendrá ansiedad el primer día, sino que cualquiera de estas conductas se corregirá pronto si respetamos las pautas que se indican.
Los perros son animales de manada y siempre están mejor con otros perros, en el caso del galgo esto es importante porque se han criado sólo con perros, la compañía amiga de un humano que les trate con respeto es algo que desconocen.
Muchas son las cosas que no hacen los galgos cuando aún llevan poco tiempo con una familia.
Para un galgo recién rescatado el encuentro con el humano es algo traumático y difícil de asimilar. Cuando estos perros se van a su familia definitiva, no han completado aún su rehabilitación, y como muchas veces lo hemos dicho, esta debe seguir en su nueva casa. Los adoptantes deben estar preparados para educar a un perro adulto igual que si fuera un cachorro. Esto es, darles su sitio, no mimarlos cuando hacen algo en lo que no estamos de acuerdo, (lo que en un momento es gracioso luego puede ser odios), no permitir que hagan lo que quieran, pero si dejarles en paz, no obligarles a hacer cosas y a la vez no dejarles que hagan cualquier cosa.
Si muerden los muebles, reñirles, decirles que no se debe hacer, lo mismo que se haría con un cachorro, no tolerar llantos, no tenerles pena. Ellos necesitan estabilidad, tranquilidad, paciencia y sobre todo respeto, respeto a su situación de perros.
jueves, 21 de abril de 2011
Loly, su sufrimiento ha terminado




A Loly le han cortado sus orejas, y ahora es una podenca con orejas raras, cortas y de extraña forma. Su delgadez, su cuerpito casi seco, su actitud apocada nos hacía suponer una grave situación, pero por suerte las pruebas han dado negativo en todo, esperamos que con una buena nutrición y descanso, sin bichos por dentro y por fuera, Loly pueda convertirse en pocos días en la preciosa podenca que es.
No sabemos cómo es posible que esta pequeña haya llegado a semejante estado de desnutrición, ni quién ha sido el desgraciado que le ha cortado las orejitas, lo que sí sabemos es que su sufrimiento ya ha terminado, y sólo le espera una buena vida.
Lo que sí os pedimos es si alguien puede acoger a Loly y cuidarla hasta que se recupere y pueda ser adoptada, que nos escriba a info@galgos112.com.
Ayuda a Loly, ayúdanos a ayudarles
miércoles, 13 de abril de 2011
Amistades peligrosas
jueves, 7 de abril de 2011
Jaime necesita una casa ya mismo - ADOPTADO
jueves, 24 de marzo de 2011
Ayudando a que los galgos lleguen a sus destinos
La mayoría de las veces podemos optar por enviarlo por transporte terrestre, en un viaje de 22 horas, durante el cual el perro no sale del trasportín, utilizamos trasportines grandes, donde pueden ponerse de pie y darse la vuelta pero no permitimos que los saquen porque quien los transporta es gente que no tiene experiencia con galgos y no queremos que un perro pueda escapar o que tengan problemas al volver a meterlo en su trasportín. Es un viaje largo, pero es la última etapa antes de tener una vida de perro normal y corriente, o sea, feliz.
Este trasporte no se puede utilizar cuando se trata de perros enfermos, muy débiles, recién operados, cachorros, etc. Y muchas veces, los adoptantes prefieren que su perro no haga ese largo viaje, y lo van a buscar en coche o en avión.
En muchas ocasiones, los miembros de galgos112 hacemos parte del trayecto y la otra parte la hacen los adoptantes, otras veces, unos u otros hacemos todo el trayecto.
Y también siempre es bien recibido un padrino de vuelo, y esto porque no es posible que los perros viajen solos en un avión, tienen que ir como el equipaje de algún viajero. En este caso, lo único que debe hacer el viajero es retirar al perro cuando llega a destino tal cual como si retirara su maleta y sacarlo fuera de la zona de embarque donde le esperarán voluntarios de galgos112. Cuando alguien viaje en avión y quiera ayudar, sólo tiene que avisarnos, con su localizador se reserva un sitio (siempre que no sea en las compañías de bajo coste porque éstas no llevan perros) y un voluntario de galgos112 estará en el aeropuerto una hora antes con el perro y el trasportín y hará el envío, esto no representa un costo adicional para el viajero. Es sencillo, y nosotros estamos allí.
También hay veces en las que alguien se ofrece a llevar a un perro en su coche aunque no sea ni su casa de acogida, ni voluntario, ni su adoptante, sólo por colaborar y aportar su grano de arena a la causa. En estos casos, lo necesario es cierta flexibilidad e información para poder coordinar la salida y la llegada, ya que en coche los tiempo pueden ser más largos o más cortos, y se intenta que el que lleve al perro y el que lo reciba puedan estar en su sitio y ninguno pierda más tiempo que el necesario, pero exige siempre un plus de buena voluntad y mucha información sobre la salida y llegada de la persona que lleve el coche.
Todas estas modalidades tienen sus pro y sus contras, pero desde galgos112 intentamos que las contras sean las mínimas posibles y nunca nos desentendemos de nuestros perros hasta que no han llegado a su destino a salvo.
A todo, os pedimos, que si os ofrecéis a llevar o acompañar a uno de nuestros perros, poned de vuestra parte todo lo mejor, porque no es un favor que se nos hace a nosotros, es una facilidad que ofrecéis a estos perros que ya han pasado mucho sufrimiento y se merecen un trato de favor.
Gracias a todos los que en algún momento habéis antepuesto vuestra comodidad para hacer que un galgo o podenco llegue antes y en mejor a su nueva casa.
martes, 15 de marzo de 2011
Nos lo inventamos??
Vivimos en una mierda de país , es un desastre, no paramos de recibir peticiones de ayuda, a cual más terrible. Mientras estos desgraciados de la Federación Española de Caza duermen felices y contentos, negando la realidad, las personas que ayudamos a los galgos y podencos, estamos al limite, al limite de nuestras fuerzas físicas y mentales.
miércoles, 9 de marzo de 2011
La nueva vida de Malena
Gracias papis por este precioso vídeo
jueves, 3 de marzo de 2011
Que día más malo



viernes, 25 de febrero de 2011
Venga correos, muchos correos!!!
Pero qué pocos correos recibimos donando ayuda!. Somos tan pocos los que nos comprometemos en este trabajo que podríamos llorar todos en el hombro del otro en un solo abrazo y todos nos estaríamos tocando. Muchos nos cansamos, nos desilusionamos, nos venimos a bajo porque los casos de perros destrozados no dejan de aparecer.
Hemos sacado muchísimos perros en adopción, hemos rescatados a muchísimos más, hemos gastado muchísimos dinero en veterinarios para recuperar perros mal heridos, hemos puesto mil vendajes, hemos abrazado perros sarnosos, hemos guiado con paciencia perros que tiemblan de miedo. Pero no hemos conseguimos mover conciencias.
Si los perros hablaran mandarían a esta sociedad a la mierda. Pero no hablan, ni los toros; no pueden quejarse de su mala vida, de su cruel muerte, sólo pueden padecerlas. Demasiadas veces las palabras nos hacen viles, y la palabra escrita a veces busca deslindar responsabilidades.
Cada vez que recibimos un correo diciendo ‘hay un galgo en tal sitio, es peligroso que esté allí, por favor, hacer algo’, cada uno de nosotros, los que formamos galgos112, sentimos un pellizco en el estómago, porque estamos vivos, tenemos sangre en nuestras venas, y la cruel realidad que viven los perros en España nos conmueve, pero no somos más que personas, unas pocas personas que queremos cambiar a millones.
Los brazos se nos hacen largos para llegar a los mil sitios y recoger cada uno de esos perros moribundos, pero no llegamos. Las piernas se nos hacen rápidas de correr de aquí para allá, pero tampoco llegamos. Nuestras cabezas no paran de pensar qué hacer, qué decir, cuál es la decisión correcta cada vez, cuál es la palabra adecuada para cada uno de nuestros interlocutores. Y … cada día un perro espera que podamos ayudarle, cada día alguien espera que nosotros hagamos algo….
Esto no está bien, si hay algo que hacer es de toda la sociedad, si hay algo que cambiar es a nuestra sociedad, si no hay políticas que protejan a los animales, si cada bestia humana puede hacer con sus perros lo que quiera, si la sociedad no se escandaliza de que su vecino ‘ya no quiera a sus perros’. Si los políticos siguen protegiendo a cazadores y galgueros…. Somos unos ingenuos, parcheadores de una realidad que sólo nos desagrada a algunos. Estamos predicando en el desierto y encima nos morimos de sed.
lunes, 31 de enero de 2011
Ya está bien
Ya está bien. ¿No? ¿No os parece que alguien tendría que decir basta?
Yo no soy el más indicado para ello, pero esta vez, y sin que sirva de precedente, voy a declarar mi indignación. Y no lo hago por mí. A mí no me preocupa lo que piense según quien. Allá él o ella. Lo hago por mis compañer@s; por todos aquellos que están cansados de robarle tiempo a sus familias y a su ocio para entregárselo desinteresadamente a los galgos. Por todos aquell@s que llevan tanto tiempo sin saber lo que es una semana de vacaciones sin sobresaltos, sin rescates, sin noches en vela, sin lágrimas, y que encima ahora tienen que soportar que algún/a iluminad@ se otorgue el derecho de escupir en su trabajo, porque a su juicio, no hemos hecho las cosas como ell@s querían. ¡Ya está bien!
A tod@s los que usáis las redes sociales para insultarnos, para criticarnos, para daros el gustazo de soltar vuestra bilis sobre nuestro esfuerzo, os debería caer la cara de vergüenza. ¿Dónde estábais vosotros cuando alguno de mis compañer@s escondía perros rescatados en su coche para no tener que pedir, una vez más, a sus padres permiso para acogerlos en casa? Más de un@ de vosotr@s, ni siquiera había nacido. Pero ahora, porque ha rescatado a un galgo, ya se cree que es el Oskar Schindler de esta raza, y se permite el lujo de tirar porquería sobre las asociaciones que no le han ayudado. ¿Te has preguntado porque no hemos podido ayudar? ¿Quieres saber cuántos galgos “movimos” el fin de semana pasado? Doce. Sí, guap@. Mientras tú te desesperabas por tu galgo, nosotros sacábamos de la calle a doce. ¿Qué te parece? Estamos desbordad@s. No damos abasto, y encima tenemos que soportar comentarios como el tuyo que no aportan nada, y que nos duelen. ¡Ya está bien!
Pero quédate tranquil@. Mañana, cuando descanses con tu conciencia tranquilísima, cuando tu ego esté reforzado por que has sido tan generos@ y tan buen@, cuando tu cuota de solidaridad con los galgos ya esté cubierta, y te tomes un merecido descanso, cuando te dediques a tí mism@ el tiempo que consideras que ya te corresponde… nosotros seguiremos en la brecha. Porque esto no se acaba con tu historia. Porque, desgraciadamente, esto es el infierno, y hay que seguir. Porque el esfuerzo puntual no sirve. Lo único que vale en nuestra lucha es la constancia, la continuidad, la entrega desinteresada y permanente.
Seguiremos tratando de rescatar cuántos galgos y podencos podamos. A costa de mucho sufrimiento, de mucha dedicación, de muchas lágrimas. Sabemos que alguno quedará en la calle, porque el problema es gigantesco, y no podremos con todos. Pero no vamos a desesperar. No conseguirás hacernos desistir. ¡Ya está bien!
Y si mi escrito no te parece adecuado, lo siento. Estoy rebotado y muy cabreado con la gente como tú. ¡Ah! Y puedes responder lo que quieras. Yo no voy a dedicarle ni un minuto más de mi vida a quien no lo merece. Mi tiempo, y el de mis compañer@s es demasiado valioso para gastarlo en tonterias, y nuestra energía es demasiado escasa para emplearla en algo que no sea salvar más galgos. Si te ha de hacer bien… insúltame, escúpeme o haz lo que quieras. Igual alguien te ríe las gracias. Pero yo no voy a responder.
Y un consejo (Mi edad me da el privilegio de poder aconsejar): Aplícate una frase preciosa de Robert F. Kennedy, que resume lo que pensamos en Galgos 112:
domingo, 30 de enero de 2011
Cuando no todo es ayudar
Cada vez hay más asociaciones dedicadas al rescate de galgos, algunas, pocas, se dedican también al rescate de podencos. Esto, ayudado por la implantación de las nuevas tecnologías y las redes sociales en los hogares sin duda tendría que ser algo bueno, pero, ¿siempre es así? Lamentablemente no.
Es innegable lo beneficioso para los galgos y podencos de la creación de asociaciones dedicadas a su rescate, recuperación y posterior reubicación como animales de compañía en familia de cualquier parte de Europa y, porqué no, del mundo entero. Y es igual de innegable que este trabajo se ve muy beneficiado al poder utilizar como medio de comunicación páginas web colgadas en internet y las redes sociales, en particular twitter y facebook. Esto ha significado la salvación para muchos galgos y algunos podencos y es cierto que entre la mayoría de asociaciones dedicadas a su rescate existe una especie de hermandad que hace que donde no pueden llegar unos lo intenten otros, dejando así el mínimo espacio al descubierto, lo que se traduce en prestar ayuda al máximo de animales posibles. Estas asociaciones a las que me refiero y entre las que por descontado se cuenta Galgos 112, están debidamente registradas como tal en los correspondientes registros de asociaciones de la administración pública, tienen unas personas responsables, a las cuales se les puede exigir explicaciones en caso de que sea necesario y suelen seguir, con alguna pequeña variación dependiendo de cada asociación, un protocolo de funcionamiento conocido por todos sus voluntarios antes de rescatar, recuperar y dar en adopción un galgo o podenco. Obviamente estas asociaciones se benefician, nos beneficiamos, del uso de las nuevas tecnologías, que nos han permitido acceder a muchos sitios en los que sin estas facilidades nos habría sido muy difícil, o sencillamente imposible, llegar. Hasta aquí todo bien.
Y entonces ¿a qué se debe este escrito? Igual de cierto que todo lo anterior es que, sobretodo en el último año, con la expansión de facebook, hemos visto nacer muchos grupos de supuesto rescate de galgos. Grupos mal llamados asociaciones, puesto que carecen de registros, estatutos, normas de funcionamiento, personas responsables... que basan su actividad únicamente en la citada red social. Grupos creados, en la mayoría de ocasiones por personas de buen corazón que en su desesperación al ver cuantos galgos se quedan cada año en el camino han decidido echar toda la carne en el asador e hacer llamadas desesperadas para ayudar a estos pobres a encontrar también su sitio en el mundo, llamadas que llegarán con gran facilidad gracias al medio de difusión utilizado a otras personas de buen corazón que muchas veces en un acto totalmente impulsivo decidirán acoger a alguno de estos perros. Por desgracia esto, que parece debería ser un hecho loable, se está convirtiendo en un serio problema para el primer grupo de asociaciones.
En concreto en Galgos 112, hemos recibido llamadas de personas pidiendo auxilio por perros que les han llegado de la forma descrita. No hemos tenido que alargar demasiado la conversación telefónica para saber que se están mandando perros sin visita previa a la familia que va a adoptarlo y que ha sido esta familia la que se ha hecho cargo del transporte, vacunación y esterilización del animal que, por supuesto les ha llegado sin analíticas para conocer cual es su estado de salud. Y el problema viene cuando el animal sufre de alguna enfermedad que requiere un tratamiento especial y de la cual la familia adoptiva no ha sido avisada pues nadie conocía esta situación. Esto no, esto no es ayudar.
Tampoco es ayudar mandar partidas de galgos sin esterilizar a destinos supuestamente localizados en Italia cuando se están recibiendo avisos del interés de explotadores de Chequia por obtener galgos y podencos ibicencos para hacerlos criar y vender sus cachorros, que como tantos otros de otras razas terminarán en el mercado español. Nosotros mismos hemos recibido peticiones de podencas ibicencas para estas finalidades. Esto no es ayudar.
Conocido todo esto no es de extrañar que se vayan encontrando galgos abandonados en zonas no galgueras como Catalunya que casualmente cuadran con los perros salidos de estas perreras. Probablemente hayan sido víctimas del impulso de alguien que al recibir un perro enfermo, ha optado por la vía fácil.
Ayudar es mucho más que esto. Ayudar es una vez sacas a un animal de su miseria preocuparte para que tenga la vida digna que merece hasta el último de sus días, aunque a veces, y con todo el dolor que es capaz de sentir un corazón humano, tengas que decir “no puedo ayudar a ninguno más”. Esto sí es ayudar, aunque ello suponga acostarte muchas noches con las lágrimas en los ojos y un dolor en el estómago que seguro todos los del primer tipo de asociación, las que de verdad funcionan como tal, que estén leyendo estas líneas saben reconocer.