jueves, 15 de septiembre de 2011

La magia está en tus manos

Así lo recogimos:


Ahora está así:


A finales de Agosto en el correo de Galgos112 recibimos un pedido de ayuda para rescatar a un galguito pequeño que estaba abandonado en un garage. Una chica lo había recogido y lo había llevado a su casa y no podía quedárselo.
Montse y Alexis , a pesar de que hacía pocos días habían acogida a Ayo, un galgo mayor y con lesión en la columna que sigue con ellos feliz y en recuperación, aceptaron el desafía de acoger al pequeño, sabiendo que por un tiempo tendría que estar aislado no sólo por lo pequeño (1,600kg) , sino porque además tenía el cuerpo llenito de hongos.
Han pasado menos de un mes y queremos compartir con vosotros estas fotos que muestran la recuperación de Kiwi (es su nombre), y lo que ha pasado entre las primeras fotos y las segundas es la mano y el cariño de unas personas que abrieron las puertas de sus casa a un pequeño intocable, enfermo y esmirriado. En ningún momento pensaron en que podían contagiarse de algo 'malo', ni en no ser capaces de mantener separados a los otros perros para que no se contagien con los hongos que padecía el pequeñi Kiwi.
Ellos solo dijeron, '¿dónde lo vamos a buscar?'.
Y la magia está en esas personas, en esas manos, en esas ganas de cambiar las cosas.
Gracias a Montse y a Alexis, y a todas esa personas que acogen perros sin importarles que eso sea a veces difícil, a veces hasta complicado por los tratamientos, a veces triste porque no conseguimos salvarlos, y la mayoría de las veces con un final agridulce cuando se van a sus respectivas casas definitivas, sanos, salvos, y felices.
Si estos argumentos no te convencen para ser casa de acogida, podemos darte muchos más, todos todos te harán crecer como persona y en todos los casos estarán haciendo magia con tus manos, salvando un galgo, salvando un podenco.

2 comentarios:

Bruna dijo...

Está guapísimo!!!!!!!!!!!!. Felicidades.

hmoreno dijo...

Ser casa de acogida es una de las experiencias más gratificantes que he tenido. Anímate!! Acoge un galgo o un podenco, y no te arrepentiras.