jueves, 23 de octubre de 2008

PAMPLO: EL DÍA QUE CONOCISTE UN SOFÁ

Ya te había paseado unas cuantas veces en la protectora. Siempre me esperabas y me seguías todo el tiempo con la mirada.
Un galgo cruzado, no sé con qué, ¿con pastor alemán tal vez? Uno de los muchos experimentos que hacen los cazadores…para luego deshechar sin miramiento ninguno.
Otro perro más de los muchos que Animals Sense Sostre ha salvado de morir en la perrera municipal de Navarra, que se autodenomina “La Liga para la protección de animales y plantas”. Tiene guasa!
A tí te llamaron Pamplo y a tu hermana Nica. Con sólo 6 meses de edad, Nica ya tenía un ojo destrozado y Pamplo la pata trasera completamente abierta.
Trasladados a Gavà, a Nica hubo que extirparle el ojo, y la herida de Pamplo curó bien.
A Nica la adoptaron en Alemania. Curiosamente, parece que era más facil con una tara…
“Que majo este perro” pero pasó más de un año y Pamplo seguía allí, NADIE, nunca se decidía por él. Los galgos “puros” salían, los pastores alemanes también, los boxers…Mientras, jugabas con Laika en vuestra jaula, pero llegó un día en que a ella también se la llevaron , muy lejos también, a Bélgica.
Siempre que me acercaba donde estabas, parecías estar en el anonimato, todos se hacían ver, y tú, timidamente salías a ver quien había, siempre el último, ojos de galgo, alma de galgo que me robaron el corazón.
Mirada triste, dulce, sabía, noble.
Tengo, bueno, tenía 2 galgos, Olivia se fue este verano, dejándonos a Drac y a mí rotos. Cómo has llegado a llorar Drac!
A los galgos que han pasado por casa en acogida temporal después, no les hiciste ni caso.
Con Pamplo tuve una fuerte intuición, y así fue. Mientras arreglaba ciertos asuntos, antes de traerlo a casa, curiosamente, alguien lo llevó al Animaladda, donde una excelente pareja, Eva y Francesc se enamoraron también de él…Casualmente su perra también había muerto este verano.
Llevé a Pamplo a casa unos días. Qué trozo de pan, trasto y juguetón a la vez.
Revifaste a Drac, tu primo galgo y por ello te doy las gracias.Estuviste muy a punto de quedarte en casa, sin embargo, no podía parar de pensar en esa pareja que vio en él lo mismo que yo.
Pamplo ahora se llama Deco, vive en Santa Coloma y es el rey del sofá y de la casa. Corre salta y es feliz!
Enhorabuena a los tres.
Una vez más otro trocito de corazón por ahí esparcido… Esta vez en Santa Coloma
¿Qué quiero transmitir con este escrito?
Algo simple: no olvidemos los cruces de galgo, y tampoco olvidemos sus primos los podencos.
Mirad más allá de un aspecto bonito y estilizado, mirad fijamente a los ojos…mirad el alma!



Cristina Bahamonde