jueves, 4 de diciembre de 2008

INDIGNACIÓN

Cuando leo las cartas de indignación, frustración y desilusión, de tantos compañeros animalistas que acogen, recogen, mantienen, cuidan, miman, educan, recuperan, y se dejan la piel en una lucha sin cuartel contra un enemigo mortal: la Desidia , me indigno; porque nos agotamos en un intento desesperado, como tapar con las manos una corriente de agua helada, no puedes contenerla y se te congelan las manos.

Hay demasiada gente con el corazón partido, y otras a las que no pueden ni partirnos el corazón porque ya lo tenemos roto.

El desinterés general por el abandono, maltrato y trato irresponsable de los animales de compañía, es la gran barrera que impide que las leyes se ajusten a la realidad, y que se puedan dictar penas acorde con el daño producido por un mal nacido que mata a palos a su perro, o abandona, o desatiende, o compra por antojo de regalo un cachorro.

Criadores, cazadores, e irresponsables varios, campan a sus anchas, venden , compran, regalan matan, utilizan y maltratan a perros, gatos, hurones, conejos, pájaros, burros y caballos, con total impunidad, porque la sociedad lo tolera.

Si acoges un perro que otro ha tirado, te conviertes en el tonto del pueblo, y el auténtico tarado que es el que abandona, anda por la calle derrochando alevosía. Tarado social que no es capaz de adaptarse a la vida del siglo XXI, retrógrados de ego inflado, que con un arma al hombro se creen los dueños de todo lo que se mueve.

La caza fue una medio de supervivencia en tiempos primitivos, pero ninguno de estos primeros hombres mataba por placer, en ninguna cultura, nunca. Los sacrificios de seres vivos, sólo se han hecho por hambre, por defensa, o por temor de dioses. Pero el hombre moderno mata por deporte, algo aberrante, increíble, insólito y deplorable.

Pero no es menos tarado social el que compra un perro por su aspecto físico, sin conciencia, ni intención de cuidar de ese animal como se merece, y con las disculpas de los reyes magos.

Malditos reyes magos que traen de regalo cachorros que pronto serán abandonados!.

Malditos padres inconscientes que regalan a sus hijos un perro o un gato, en vez de educarlos en el respeto hacia la vida!.

Malditos todos los que hacéis de nuestros animales cosas que tiráis cuando ya no os valen!.

A todas esas personas que estáis haciendo lo que bien podéis para frenar este estado de barbarie, no dejéis que los malos se salgan con la suya. Estoy esperanzada de que un día los buenos seamos más que los malos y ganemos esta batalla.

Marité