sábado, 5 de septiembre de 2009

Mina ha venido de visita



Os acordáis de Mina, esa galguita enferma de filaria, que un día escapó de su acogida, luego volvió, y luego viajó a casa de Gemma en Sabadell que la cuida desde entonces y donde es muy muy feliz.
Esta peque, que está casi recuperada del todo de su enfermedad, ha estado de visita por Sevilla en sus vacaciones, y le hemos sacado estas fotitos.
Mina está más alta, confiada, y animada, es una galga muy dulce, que con los ciudados de Gemma, y su hijo, y animada por sus dos compis perritos que le hacen la vida más feliz, es capaz de llevar una vida alegre y tan normalizada como siempre debió tener.
Mina estuvo mucho tiempo vagando sin rumbo y alimentándose de la caridad de algunos vecinos. ya no recuerda aquello, su realidad ahora es bien distinta, y por eso quiero decir gracias a Gemma, y a todas aquellas personas que como ella se animan a acoger a un galgo o podenco.
Nunca repetiré lo suficiente que es la clave para poder rescatar y recuperar a cada uno de los galgos y podencos que nos encontramos, nada es posible sin las casas de acogida.

1 comentario:

Gemma dijo...

Gracias a tí Marité por confiarme a Mina y darme la oportunidad de descubrir lo maravillosa que es.

He aprendido muuuuchas cosas con esta esperiencia y no hay palabras para describir lo gratificante que es. Cuando Mina llegó a casa era todo timidez y miedos, pero en seguida conectamos y sólo hizo falta una cosa: Amor, desde el primer momento me esforcé por enseñarle o que es el cariño, lo que son los mimos, los besos, las caricias y el consuelo pero sobre todo lo que era la seguridad. Le enseñé que aunque viviera un montón de situaciones nuevas yo siempre estaría a su lado dándole ánimos, abrazándola y demostrándole que no dejaría que nada le hiciera daño.
Me la llevé en tren a Barcelona, hicimos mil y una cosas y en todo momento le demostré que yo estaba ahí para cuidar de ella y hacerle sentir segura. Al cabo de una semana de estar en casa ya iba suelta a todas partes conmigo, sabía que podía confiar en mi y que si permanecía a mi lado estaría segura.

Para mí saber que tenía su confianza en tan poco tiempo fué maravilloso.

Ahora estoy enseñandola a jugar, el otro día conseguí que jugara un rato con un hueso de trapo, verla tirar el trapo por los aires, volver a gogerlo y mordisquearlo, fué precioso.

Todos estos pequeños logros, estas cosas, en apariencia tan tontas y que damos por sentado cuando hablamos de perros a mi me llenan profundamente.

Gracias de nuevo Marité por permitirme descubrir todo esto al lado de Mina.

Gracias también por ese día tan estupendo en Sevilla, no sabes la de cosas que aprendí contigo ese día!!!!

Desde aquí animo a todos aquellos que no se han decidido a dar el paso a que adopten o acojan a un galgo o un podenco, siempre recibiran mucho más de lo que den

Un beso enorme y un lametón de parte de mi "Mimi"